Todas las personas tienen derecho a desplazarse de forma segura y autónoma por los espacios públicos y a utilizar sin dificultad los medios de transporte colectivos, con independencia de su edad y de sus condiciones físicas, cognitivas y sensoriales.

Desde el año 2000, España presenta un índice de envejecimiento superior al 100%, que aumenta cada año. Según los datos estadísticos del INE, a 1 de enero de 2020 el 19,58% de los españoles tienen más de 65 años, es decir, 1 de cada 5 españoles. Si además tenemos en cuenta que el 10% de la población española tiene una discapacidad reconocida, podemos decir que 1 de cada 3 españoles tiene una necesidad de accesibilidad.

La accesibilidad de los espacios públicos y los transportes es imprescindible para que el 30% de la población española tenga autonomía personal e independencia en sus desplazamientos, en el desarrollo de cualquier tipo de actividad fuera del hogar y en su participación social. La accesibilidad garantiza poder tener una vida activa en la vejez e igualdad de oportunidades sociales, laborales, educativas y lúdicas. También contribuye a mejorar la calidad y usabilidad de las infraestructuras y servicios para todos los ciudadanos. Además, desde el punto de vista económico, las personas autónomas e independientes de cualquier edad son personas consumidoras de bienes y servicios que necesitan menos apoyos sociales y sanitarios.

Partiendo de estas ideas se celebró el pasado 20 de octubre la jornada sobre Movilidad Accesible e Inclusiva centrada en los diferentes modos de transporte colectivo y en el vehículo particular, en entornos urbanos y rurales. También se debatió sobre los próximos retos a abordar para atender de forma correcta a los ciudadanos con necesidades de accesibilidad.

La jornada se organizadó por el Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas (Ceapat), Cabify y Park4dis.